domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Es capaz el cerebro humano distinguir una sonrisa falsa?

Desde que Leonardo Da Vinci pintara La Gioconda o mejor conocida como la Mona Lisa, mucho se ha hablado de lo que escondía detrás su sonrisa y su pintura durante todo este tiempo. Ahora, algunos investigadores españoles han descubierto hasta qué punto este gesto de su rostro, logran captar poderosamente nuestra atención, confunde el reconocimiento de las emociones y nos hace percibir un rostro como alegre, aunque no lo esta en realidad.





Los seres humanos deducimos el estado de ánimo de los demás a partir de sus expresiones faciales. “El miedo, la ira, la tristeza, el disgusto o la sorpresa se infieren rápidamente de este modo”, explica David Beltrán Guerrero, investigador de la Universidad de La Laguna. Pero hay algunas emociones que son difíciles de percibir.



“Existe una amplia variedad de expresiones más ambiguas, de las que es difícil suponer el estado emocional que se esconde detrás. Un caso paradigmático es el de la expresión de alegría”, continúa Beltrán, que en lo cual forma parte de un grupo de expertos de la institución canaria que han analizado en tres artículos científicos la capacidad de la sonrisa para falsear esta capacidad de deducción innata en las personas.

“La sonrisa desempeña un papel fundamental en el reconocimiento de la alegría o felicidad de las personas. Pero, como sabemos, no siempre que sonreímos estamos realmente alegres”, añade. En algunos casos, la sonrisa se refleja simplemente en cortesía o afiliación. En otros casos, puede incluso ser un recurso para ocultar sentimientos y motivaciones negativas, tales como dominancía, sarcasmo, nerviosismo ,vergüenza, miedo, ect.





Para poder desarrollar esta línea de investigación, los autores crearon caras compuestas por bocas sonrientes y ojos que expresaban emociones no alegres, y las compararon con caras en las que tanto como bocas como ojos se relacionaban con un mismo tipo de estado emocional.

El objetivo fundamental fue descubrir hasta qué punto la sonrisa llega el reconocimiento de las expresiones ambiguas, y hace que se identifiquen con  mucho con la alegría a pesar de estar acompañadas por ojos que expresan claramente otro sentimiento.

“La influencia de la sonrisa depende mucho del tipo de tarea que se les pida a los participantes y, por tanto, del tipo de actividad en el que estemos inmersos cuando nos encontramos con este tipo de expresiones”, apunta Beltrán.



Así, como cuando la tarea es puramente perceptiva –como la detección de rasgos faciales–, la influencia de la sonrisa es máxima, hasta el punto de que no se encuentran diferencias entre las expresiones ambiguas ( que quiere decir boca alegre y ojos no alegres) y las expresiones genuinas de alegría (boca y ojos alegres).

En cambio, cuando la tarea implica categorizar las expresiones, es decir, reconocer si es de alegría, tristeza o de cualquier otra emoción, la influencia de la sonrisa disminuye, aunque sigue siendo importante, ya que en un 40% de las ocasiones de las personas se identifican las expresiones ambiguas como genuinamente alegres.

Sin embargo la influencia de la sonrisa desaparece en la evaluación afectiva, es decir, cuando se le pide a alguien que valore si la expresión facial es positiva o negativa: “La sonrisa puede llevar a tratar una expresión no alegre como alegre, excepto cuando estamos implicados en la evaluación afectiva de dicha expresión”, subraya.





Para los autores, la razón por la que a veces la sonrisa conduce a una mala categorización de la expresión tiene que ver mucho con la alta calidad visual de la sonrisa –su capacidad para capturar la atención– y su casi exclusiva asociación al estado emocional de alegría.

En una investigación reciente, encontraron que la sonrisa domina gran parte de las etapas iniciales del procesamiento cerebral de las caras, hasta el punto que provoca actividades eléctricas del cerebro similares para expresiones genuinas de alegría y expresiones ambiguas con sonrisas y ojos no alegres.

Mediante unas series de movimientos oculares, observaron que una expresión ambigua se confunde y se categoriza como alegre si la primera fijación de la mirada cae en el área de la boca sonriente, en lugar de en el área de los ojos.

Sin embargo, es curioso que la influencia de la sonrisa en estas valoraciones no es igual para todas las personas. “En otro estudio comprobamos que las personas con ansiedad social tienden a confundir menos las expresiones ambiguas con expresiones genuinas de alegría”, concluye Beltrán.

Como identificar una sonrisa falsa y una verdadera:

Hablando psicologicamente la sonrisa falsa y una autentica y verdadera puede detectarse por medio de nuestra visión, en dado caso solo se necesita un razonamiento logico y muy razonable. De alguna cualquier manera se le puede identificar el tipo de sonrisa que lleva la persona prestando atención a sus ojos y sus mejillas y el movimiento que genere su rostro dependiendo el tipo de persona, Por ejemplo: Algunas personas cuando ríen suelen cerrar los ojos, puede haber un tipo de contacto físico, como por ejemplo un empujoncito, ect.



Todo esta es en el movimiento que genera la mejillas y sus ojos, ya que cualquiera puede generar una sonrisa, debido a que podemos manipular los músculos que rodean la boca, provocando asi tal ves una sonrisa falsa o una sonrisa verdadera, Se identifica una sonrisa verdadera cuando hay una serio de movimiento en su rostro ya sea una agujeración en los cachetes, o dilatación en las pupilas del ojo, incluso hasta llorar, se suele decir que una de las sonrisas mas verdaderas es la que esta acompañada con lagrimas.




Y una sonrisa falsa se identifica cuando solo hay movimiento en su boca, es decir, que no haiga movimiento alguno en sus mejillas, en su frente, en sus pupilas, ect.


Por ejemplo con este dibujo se puede apreciado del lado izquierdo una sonrisa falsa o forazada y en el lado derecho una sonrisa verdadera o natural.

Tips por un neurólogo francés interpretado por un youtubers:










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