jueves, 14 de noviembre de 2013

El dolor de espalda y las emociones



Son muchas las personas que sufren dolor de espalda y aveces se preguntan porque sufren ese dolor, algunas personas sienten el dolor en sólo en determinados momentos de sus vidas y en otras casi de forma constante. Acostumbramos a achacar este dolor a malas posturas, a la edad, al desgaste físico o a la actividad diaria que realizamos, pero no siempre somos conscientes de que, muchas veces, este dolor tiene su origen en pensamientos y sentimientos que, al no poder ser manejados o manipulados, el cuerpo los refleja de este modo con un dolor que se encuentra en la cola de caballo del sistema nervioso central que lo conforma el cerebro y la medula espinal.

El estrés y la ansiedad son dos grandes principales causantes de los dolores de la espalda. Cuando sufrimos este sensacion desagradable, se pone en marcha un mecanismo que, donde entre otros efectos que ocuqrren, produce la liberación de adrenalina en el cuerpo. Esta hormona provoca un mayor nivel de contracción en los músculos, por lo que es más probable que, en momentos de estrés o ansiedad suframos contracturas de espalda, lumbalgias, entre otras cosas, ect.



Según los expertos, cientificos,filosofos, an demostrado que si alguien padece de algún tipo de dolor de espalda de forma habitual y no existe ningún trastorno físico que lo justifique como por ejemplo el desvio de la columna, la persona debería analizar sus emociones y pensamientos para encontrar cuál es el auténtico origen del dolor.

Si nos fijamos bien, es que además, que notaremos que una de las partes del cuerpo en la que más se refleja nuestro estado de ánimo es en la espalda. Esto se debe a que, en nuestro cerebro se encuentra una zona en la que se percibe el esquema corporal y nuestra situación espacial, y esta zona interfiere con nuestras emociones y sentimientos.

Por eso pasa, que cuando estamos deprimidos, echamos los hombros hacia adelante y curvamos la espalda, mientras que cuando notamos que la agresividad nos invade nuestra espalda se adelanta mientras echamos el cuello hacia atrás, reflejando nuestros sentimientos.

Es necesario, entonces expresar nuestros sentimientos y pensamientos, para, que de ese modo, liberar los músculos de la espalda y evitar el dolor de la misma. Esto se esta refiriendo a que hay que desahogarse y no dejar que ninguna emocion negativa ataque al sistema nervioso.


Te recomiendo mucho que vayas a un masajista que te trate la espalda y el cuello ya que estos son perturbados por las emociones, y si el masajista es especialista en emociones negativas es mas conveniente que resivir un masaje sin pensarlo alguno, recuerda que primero esta es tu SALUD.





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